Archivo para agosto, 2015

La Gran Polla Blanca Heterosexual

Posted in Uncategorized on agosto 11, 2015 by pintu1303

Los hombres dominan la economía, la política, el deporte o Hollywood. . El mundo lo domina el hombre. Preferentemente blanco. Preferentemente heterosexual. El mundo gira alrededor de la Gran Polla Blanca Heterosexual. Es un hecho, el patriarcado existe y manda. NO es una opinión, NO es debatible, como no es debatible la gravedad o la eficacia de las vacunas. NO. Hechos ocasionales no marcan tendencia. Y la tendencia en este mundo es que ser hombre blanco heterosexual es una ventaja. Y no, hombre blanco heterosexual que me está leyendo, lee cuentos a sus hijas, dona dinero a Greenpeace y es una excelente persona, usted no tiene la culpa pero le parezca bien, regular o mal usted parte con ventaja respecto a otras personas en muchísimas situaciones.

Hace unos meses discutí sobre lo adecuado del termino privilegio para explicar porque en el patriarcado ser hombre es más ventajoso que ser mujer. Me dijeron, no sin razón, que los derechos no son privilegios y que si una mujer por el hecho de serlo ve menoscabados dichos derechos, no significa que el disfrute de ellos por parte del hombre sea un privilegio sino lo justo, justicia que le han arrebatado a la mujer. Puede ser. Por lo menos esto si es un tema para debatir.

Llamémoslo privilegio o ausencia de perjuicio, lo cierto es que un hombre no es discriminado por ser hombre igual que a mí no me discriminan por ser blanca y tampoco lo hacen por ser heterosexual. Todo esto viene a que tiene que ser guay ser tío. Lo digo en serio. No te insultan por follar, por mostrar tu cuerpo ni denigran tu sexualidad por llevar la contraria (que levante la mano la tía a la que no le han llamado puta por, yo qué sé, opinar distinto a uno en un foro de bricolaje), ganas más, no tienes que decidir entre familia y trabajo, nadie te mirará mal te cojas la baja por paternidad o no, puedes vestirte como quieras sin ser juzgado, te toman mucho más en serio hablando de fútbol (y te dejan ser lo groupie que quieras sin que te llamen mojacalzoncillos), puedes pasear de noche por callejones sin mirar atrás o pillar un taxi. Mola. No lo vayamos a negar. Además, tienen pene y el pene es una cosa que es estupenda toda ella.

Por todo esto me extraña, me deja perpleja, me flipa, me alucina, tronco, te lo juro, como molando ser tío, y como no sufriendo lo que tienen que sufrir mujeres, negros, gitanos, gays, etc hay tanto tío que lleva fatal que una mujer en Twitter con 1000, 5000 o 9000 seguidores se ponga a contar sus experiencias con el machismo. Algunas realmente desagradables. Ante esas confesiones, ante la visibilidad de la violencia machista, surgen como pequeños trolls gruñones multitud de hombres con el mismo idéntico argumentario:

-Not All Men

-Sois unas exageradas

-Lo vuestro no es feminismo, es hembrismo

-Yo no creo en machismo ni en feminismo, creo en la igualdad

-¿Y LOS HOMBRES QUÉ? (esto me lo imagino que lo hacen tecleando muy fuerte, con los puñitos apretados y sacando la lengua)

Y bla, bla,  y etc, etc. Por no hablar de los que directamente no te creen y punto en boca que su polla tiene la verdad absoluta o los que te insultan (no soy machista pero te llamo puta porque tengo unos cojones así de grandes). Lo primero que una piensa es que a pesar de que la mayor parte de nuestra cultura popular hace un masivo caso a las necesidades masculinas están desesperadamente faltos de casito. Que tienen que ser el muerto en el entierro y la novia en la boda, vaya.  Tú te pasas la vida haciendo el test de Bechdel, que no es la panacea pero te da una idea del ninguneo a lo femenino, y te cuesta encontrar pelis que lo cumplan y ellos no pueden soportar que una chica con 500 followers hablé del tío que la atizo y no de que a ellos les dejo una novia en la guardería.

Pero lo verdaderamente inquietante es cuando esa total falta de empatía, ese egoísmo, es griterío loco sin pararse a  escuchar un momento no es troleo, ni déficit de atención, ni simple tontería. Cuántos simplemente quieren que te callen, que nos callemos, para seguir actuando con impunidad. La violencia contra la mujer es sistemática y estructural. Muchas mujeres hemos sufrido algún episodio de violencia y acoso y esa violencia ha tenido que ser ejercida por alguien. Y quizá son todos esos troles de internet. Quizá los flames están llenos de potenciales maltratadores o acosadores que te insultan por internet y luego se van a recoger a la novia a la que acabarán poniendo un ojo morado. El monstruo vive al lado tuyo y tiene el aspecto que una persona. Otro día tenemos que abrir esa puerta. La puerta que dirige al monstruo. Es bastante probable que la tengas al lado.

Mi rol es más guay que el tuyo

Posted in Uncategorized on agosto 5, 2015 by pintu1303

En medio de una discusión cualquiera de las miles que suceden cada día en Twitter ha llegado a mi timeline un meme feminista que me ha molestado bastante. A mí,  que voy hablando de mi activismo feminista a todo humano, bicho o planta con el que me cruzo. Y me ha sentado tan mal como cualquier machistada que tenemos que aguantar en nuestra a veces querida, a veces no, red social. El meme pone de ejemplo pintarse los labios como podía haber dicho que no es feminista depilarse, llevar tacones, ser monógama, ser fiel o cualquier otro aspecto que se haya utilizado para imponernos un modelo de comportamiento a las mujeres. Ante eso, cierto sector del feminismo ha decidido que la solución es desterrar totalmente esos aspectos e imponernos (si, jamás te lo admitirán pero lo imponen) otro modelo sólo que esta vez el rol es totalmente contrario.

El meme.

Una barra de labios como los tacones o la monogamia no son de por si machistas. Lo que es machista es la imposición de que una mujer debe llevar los labios pintados para ser una verdadera mujer que debe ser guapa y sexy. Y guapa y sexy de la manera que el heteropatriarcado nos ha impuesto durante décadas. Y ese rol va desde los labios rojos a la delgadez o a los tacones. Correcto.  Creo que cualquier feminista está de acuerdo en desterrar esos roles y en defender a muerte que cualquier mujer pueda renunciar a maquillarse o depilarse sin ser juzgada socialmente por ello. El problema es  cuando tú decides libremente que te apetece seguir pintándote los morros de color rojo y te quitan el carné de feminista por ello. Y sí, vuelvo a repetir, por mucho que lo nieguen cierto sector está decidido a considerar aspectos estéticos como la no depilación, por ejemplo, como el único y  verdadero feminismo y te hacen sentir tonta, alienada y humillada porque has decidido seguir dándole a la epilady.

¿Has decidido libremente ponerte tacones? Evidentemente, no, vives en una sociedad con unos modelos y una cultura que se ha ido imponiendo durante años de manera continua y sutil. Pero nadie es totalmente libre y ninguna feminista lo es, ni por la parte de lo que el heteropatriarcado impone ni tampoco es totalmente libre en su lucha contra ese sistema pues es influida por otras personas y otros pensamientos. Ninguno somos más listos que nadie y todos formamos nuestro carácter en base a nuestra experiencia y nuestro entorno.

Hace unos meses me compré por primera vez una barra de labios de color rojo que se ha convertido en mi favorita. Antes es probable que tuviera alguna pero o bien porque venía en algún estuche de maquillaje o bien porque alguien me la regalase. Lo de pintarme los labios de rojo para mí era tan improbable como vestirme de payasa y ponerme a bailar la lambada en la Plaza Mayor.  Tampoco me maquillaba tanto como ahora, ni me arreglaba tanto en cuanto a la vestimenta ni, y esto puede que no esté tan mal del todo, me gastaba el dinero que me gastó en lencería. Tampoco me consideraba una feminista enfervorizada. Es decir, creía en la igualdad, me parecía malfatal el maltrato y el abuso sexual pero no iba más allá, era muy cuñada y me ponía de parte de la RAE sin contemplaciones en el tema del lenguaje inclusivo. Por ejemplo, Y la verdad es que el estereotipo de mujer descuidada y poco femenina que tenemos las feministas lo tenía entonces cuando no presumía de feminismo. Ahora es cuando me pinto los labios de rojo, me pongo el vestido corto o escotado que me apetece y me cuido las uñas hasta la extenuación. Y lo hago en gran parte porque he dejado o mejor dicho estoy intentando dejar, por fin, todos los complejos de niña fea que he arrastrado toda mi vida. De quitarme los complejos de las quince mil imperfecciones que tengo en mi cuerpo. De quitarme de la cabeza que el lápiz de labios rojo estaba hecho para labios carnosos de mujeres voluptuosas y que yo con un brillo discretito iba que espabilaba. Y eso lo he conseguido gracias al feminismo, que, entre otras, me ha enseñado a quererme, a disfrutar de mi cuerpo y no obsesionarme si no cumple el rol establecido. ¿Cómo no va a ser para mi feminista maquillarme la boca? ¿Cómo no voy a sentirme ofendida si pretenden imponerme otro rol que me quite parte de mi seguridad en mi misma? ¿Qué feminismo es ese que considera que no es feminista algo que he hecho gracias al feminismo?

El feminismo es ante todo, libertad. Liberta para dejarte pelo en las áxilas pero también para que puedas seguir llevando escote. Libertad para que puedas tener relaciones sexuales con quien quieras y cómo quieras. Ya sean cinco o sea una sola persona dentro de una relación monógama. Imponer otros roles, otras formas de ser mujer guay para sustituir los modelos patriarcales sería lo peor que pudiera hacer el feminismo. Por los motivos anteriormente impuestos y porque el feminismo es una carrera de fondo, nadie se levanta de repente con gafas violeta, es algo que vas descubriendo por ti misma, ayudada por otras personas, de poco a poco. No puedes acercarte a la mayoría de las mujeres tratándolas con condescendencia por el mero hecho de seguir maquillándose o llevando unos zapatos de tacón. Cuando encima esa condescendencia y ese modelo se impone no sólo a la estética sino también a las relaciones personales, con el continuo desprecio a la monogamia, por ejemplo, el riesgo está en no sólo crear desafección sino claro desprecio. Y el feminismo sigue siendo tan necesario o más que antes y necesita llegar al máximo número de mujeres posibles. Pero no con roles impuestos. Tu rol no es mejor que otros si es impuesto. Lo impuesto es simplemente, una mierda. Simplemente, sobra.