Breves notas de la ciudad de la alegría

Voy a mandar una recomendación al Colegio Oficial de Psicólogos (que supongo que existirá, lo mismo me lo acabo de invitar)para que lo utilicen con sus clientes, aquellos que sobre todo están pasando o han pasado algún tipo de depresión o de ansiedad. Nada de pastillas ni de terapias. Que recomienden a sus clientes ir a pasar unos días a la ciudad de la alegría, que para mi, no es otra que Amsterdam. La encantadora, tolerante y simpática Amsterdam. Cierto es que yo ya llevo tiempo estando mejor de mis rayadas mentales pero juro por Snoopy que una semana en Holanda me ha hecho más bien que todas las pastillas, psicólogos y consejos que he seguido durante el último año y pico. Fiesta, marihuana, alegría, cerveza, canales y bicicletas. Mano de Santo. ¿Por qué es maravillosa Amsterdam? Pues voy a dejar una breves notas sobre ella:

-Me he tirado el último año y pico de mi vida con ataques de llanto incontrolado y con una cara de perra amargada que me daba asco hasta a mi misma. Pues, oye, fue pisar suelo holandés y la cara se me iluminó con una sonrisa y lo que tenia cada día era un ataque de risa, o dos o tres. En serio, no era ni medio normal. Yo creo que es el olor a porro que inunda el Barrio Rojo que simplemente te hace sentirte feliz. Amsterdam tiene desde hace una semana el honor de haber sido el escenario del mejor colocón que he tenido en mi vida. Iba yo por los canales partiendome de risa y diciendome a mi misma interiormente, lo cojonudamente bien que me lo estaba pasando. Simplemente fue otro momento Charlie Lost, esos que valen la pena vivir, esos que dan sentido a tu existencia porque alcanzas la felicidad total. Y que gustito da cuando eso pasa recien llegada del abismo.

-Cuando tenia diez u once años me lei un libro de Stephen King llamado Salem`s Lot. Iba sobre vampiros…vampiros que por la noche se acercaban a tu ventana, te ponian cara maliciosa y te golpeaban suavemente con los dedos en el cristal para que embelesado les dejarás entrar. Te daba un gustito de la hostia a cambio de entregar la vida eterna. Paseando por el Barrio Rojo, aunque sea sin querer, los ojos se te van hacias las prostitutas de los escaparates. Ellas, en ropa interior, miran con cara viciosa a los clientes potenciales y golpean  suavemente con los dedos el cristal para que, embelesados, los hooligans y turistas borrachos entren en sus habitaciones en busca de un placer pagado. Debe dar un gustito tremendo a cambio de 30 euros. Yo no quiero decir nada…

-Lo de las bicicletas y los holandeses no debe ser ni medio normal. Vaya vicio, oiga. No es por nada, pero me han inspirado el que será mi primer guión para Hollywood. Imaginad la película. Año 2020, las hasta ahora pacíficas bicicletas holandesas se rebelan ante sus dueños cansadas de ir de un lado para otro y de acabar muchas veces en un canal(verdad verdadera)toman vida propia y se dedican a masacrar a los simpáticos holandeses y hacerles picadillo con sus manillares. ¿Como se resolverá esta dramática guerra? Proximamente en sus pantallas. Quiza lo dirija Tarantino o quizá, David Lynch o Steven Spielberg para hacerla más taquillera,quien sabe. Lo único que me falla es el título. ¿”Ruedas letales”, “la revolución de la bicicletas naranjas” o “Corre, corre que te pillo y te descuartizo”?. Todo esto se me ocurrió en Harleem. Además de ataques de risa, me daban ataques de decir tonterías.

-Los holandeses son encantadores, educadisimos, lentisimos para servirte y definitvamente muy rubios.  A los niños del “Pueblo de los malditos” les buscaron aqui, me juego el cuello y no le pierdo. Y si, por si fuera poco, están tremendamente buenos y buenas. Van Gaal tiene que ser adoptado.

-El dia menos pensando, me lio la manta a la cabeza, me apunto a la Escuela Oficial de Idiomas, aprendo inglés como Dios Manda, me voy a trabajar a Holanda, dejo el tabaco y me pongo a fumar marihuana habitualmente. Un porrito en un coffee shop y a expandir la mente. Y me llevare un cuaderno, porque fumada he tenido alguna idea brillante ( cuando las bicicletas revolucionarias estaba sobria, lo prometo)y me jode un montón no haberme acordado luego de ellas.

-Me encanta el estilo de vida de Amsterdam. Que no sea necesario tener coche, que puedas ir tranquilamente con las bicis, que fumes maría, veas a vampiros prostitutas, bares de gays, sex shops, condonerias, tiendas de perversión, espectáculos de sexo en vivo, setas alucinógenas, botellones en barca y gente disfrazada y que todo sea vea absolutamente normal. Tolerancia anclada entre preciosas casas, románticos canales y bulliciosos bares.

-Además, para más inri, les mola más una fiesta que a un tonto un chupachups, la cerveza está buenísima y entre como el agua, la gente te sonríe si te la quedas mirando, los crepes están para morirse y tienen trenes a todas partes cada diez minutos.

-La puta ansiedad volvió a las dos horas de estar en suelo español cuando una vendedora de billetes de Chamartín con cara de no follar nunca me respondió de malas maneras a una simple pregunta. Así que lo tengo decidido, igual que hay gente que pide asilo político por guerras o persecuciones ideológicas, racistas o sectarias, yo, señores mios, voy a pedir asilo a la embajada de Holanda por salud mental. Sus tulipanes, su Van Gogh, su plaza Dam, el Nieuwmarkt, el Prisengracht y hasta los estrechos callejones del Red Light District son necesarios para mi felicidad y mi salud mental. Alla que me voy. Ja, ja y ja (si, en holandés).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: