Archivo para abril, 2009

La lucha

Posted in Uncategorized on abril 24, 2009 by pintu1303

Nada hay bajo el sol que no tenga solución
Nunca una noche venció a un amanecer

WARCRY

Asi, generalizando, aunque no esté de moda, no me cae bien la gente. Que le vamos a hacer, desde muy pequeñita consideré que la masa era idiota y que el ser humano podía llegar a ser desagradablemente cruel. Porque hay que ser idiota para que te califiquen de cerebrito por leer libros o saber la capital de las islas Fidji (cosa que yo sabía con 5 años, soy asi) o hay que ser hijodeputa en potencia para amargar la vida a un niño por dibujar y calificarle de maricón o elegir al libre albedrío al compañero X y asegurar que huele mal(cosa que, por supuesto, era falsa) y hacerla la vida imposible durante los ochos años del colegio. Vamos, en resumidas cuentas, no tengo especial simpatía por el género humano.

Pero eso no quita que haya maravillosas personas, que siga creyendo que otro mundo es posible, que me rebele ante cualquier injusticia y que haya multitud de aspectos de los humanos que admiro con toda sinceridad. Uno de ellos es la capacidad de lucha. El no rendirse jamás, el instinto de supervivencia. Miremos a nuestro alrededor…vale, sí, en líneas generales damos asco…pero ¿se podía imaginar alguien en los tiempos en los que Rosa Parks se negó a dejar su asiento para un blanco, que un negro iba a presidir los Estados Unidos de América? (puede que el negro sea un inepto y un caradura pero me niego a estropear el tono optimista de mi post), ¿se podía alguien imaginar que cuatro gatos barbudos iban a implantar la revolución en Cuba? (de la revolución cubana se pueden decir muchas cosas, pero te digo lo mismo que antes, hoy no voy a sacar pegas) ¿se podía imaginar alguien que las mujeres ibamos a gozar de los derechos que tenemos ahora en este país cuando hace tan solo 40 años teníamos que pedir permiso al maridito para abrirnos una cuenta del banco?

Por eso me enfado, me indigno y me quemo cuando califican al socialismo de ideología anticuada, cuando califican los movimientos anticapitalistas como arrebatos de cuatro salvajes rompeescaparates, cuando dicen que la anarquía es el caos y que jamás funcionará. Por eso no me rindo a que digan que la izquierda, la verdadera izquierda, la de la solidaridad, la justicia, la igualdad y el pueblo está muerta o fracasada. El humano es egoista, malvado, cruel, insolidario. Si. Pero el ser humano es idealista, luchador, nunca se rinde, se aferra a un clavo ardiendo en las situaciones más inhumanas, en los límites más infraqueables. De los revolucionarios de los años 50 a la humilde ama de casa que se levanta a las 6 para sacar adelante a su familia, la lucha continua.  No, nos vamos a rendir. Algún dia ganaremos.

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Un mordisco en el cuello

Posted in Uncategorized on abril 23, 2009 by pintu1303

Un mordisco en el cuello. Leve como el aleteo de una mariposa, ardiente como una quemadura de cigarro. No puedes hacer eso. No lo puedes hacer en un sitio público mientras miro en el cristal del restaurante menús a 9 euros y pienso, por el reflejo acristalado que necesito un corte de pelo inmediatamente. No puedes hacer eso aquí que no puedo derramarme en tus brazos y tengo que mantener la pose de señorita bien educada, ante ti, que sabes que tengo más de puta que de santa. Nos sentamos en la mesa, tú, tan casual y tan normal como un día de trabajo. Intento mantener la compostura y seguir el hilo de la conversación ignorando el rubor de mis mejillas, ese latente recuerdo que has marcado en mi piel y la marea incandescente que está naciendo en mis territorios prohibidos. Me hablas de cierta antología de Ezra Pound y mis púpilas siguen tus dedos moviéndose como una batuta, no escucho tu divagación sumida en feroces e impúdicos pensamientos. Esta noche vas a pasar la mejor noche de tu vida. En esta noche no va a haber amanecer, vamos a invitar a la vida que nos recorra cada centímetro. Voy a tenderme como una flor, voy a clavarte las uñas en la espalda, voy a gemirte susurrando despacio en tu oreja, exhalando mi aliento cálido, para que tú seas consciente de lo que me provocas, para decirte al oído lo mucho que te deseo. Mis caderas van a ser la frontera de tu mejor paraíso, mis pechos se tornarán de alabastro en tus sabias manos y en el ritmo del amor no habrá dudas, ni pasados, ni rencores. Saborea el postre, enciende un cigarro, chúpalo, marca con tu saliva el filtro, tomate tu tiempo, amor mío. La hora bruja comienza en unos instantes, entre mis sábanas. Voy a cobrarte ese mordisco en el cuello.

Dicen que el primer amor…

Posted in Fútbol with tags , , on abril 11, 2009 by pintu1303

…nunca se olvida

Extraido originalmente de http://www.baggio2000.se/

Vidas

Posted in mis paranoias on abril 2, 2009 by pintu1303

¿cuantas vidas vivimos? ¿cuantas veces morimos?

21 Gramos

Hay películas que te hacen llorar, películas que te hacen pensar, películas que jamás vas a olvidar. Hay obras maestras y peliculitas sencillas que, sin embargo, son capaces de llegarte al corazón. Y también hay películas que se quedan en el alma. Hace años vi una de éstas, se llama 21 GRAMOS, está dirigida por Alejandro González Iñárritu (Amores Perros, Babel). No voy a contar de qué va que para eso hay cien mil páginas en Internet. Sólo puedo decir que tras salir del cine me quede muda durante cosa de dos horas pensando y pensando. Y pensando en el final de la película (OJO! ATENCIÓN! ALARMA! SPOILER!)…

¿Cuántas vidas vívimos? ¿Cuántas veces morimos? Dicen que todos perdemos 21 gramos en el momento exacto de la muerte, todos. ¿Cuánto cabe en 21 gramos? ¿Cuánto se pierde? ¿Cuándo perdemos 21 gramos? ¿Cuándo se va con ellos? ¿Cuándo se gana? ¿Cuándo… se gana? 21 gramos el peso de 5 monedas de 5 centavos, el peso de un colibrí, de una chocolatina. ¿Cuánto pesan 21 gramos?

Tampoco es que la frase revele nada de la peli, pero simplemente hay que escucharla. Y salir del cine(o de tu casa)y estar tomando una Coca Cola y que te de vueltas en la cabeza esa frase de ¿cuántas vidas vivimos? ¿cuántas veces morimos?.

Se clava en el alma, porque no vives un vida, vives cientos. Porque mueres y renaces en muchas ocasiones. Porque vives una vida cuando eres pequeño y tienes manchas en las comisuras de los labios de nocilla o de chupachups y el mundo es un lugar maravilloso con Reyes Magos, columpios y golosinas.  Y mueres cuando la cruda realidad llama a tu puerta por vez primera, toc, toc, y la desgracia te asegura con una sonrisa que esta vida es muy perra. Y los columpios y las golosinas, de repente, se convierten en un pasillo de un colegio donde tus compañeros están llorando y sin saber cómo ni porqué te encuentras ante un ataud blanco y un señor vestido con faldas diciendote que alguien que había estado jugando contigo al fútbol hace dos días está ahora en un lugar mejor tocando el arpa con angelotes rubios.

Vives la vida de los primeros besos, vives como tu cuerpo va cambiando y se forman curvas y los chicos dejan ya de ser compañeros para jugar al escondite y se convierten en los propietarios de los nombres que garabatearas en tu carpeta. Vives la vida el día que te haces adulta y te vas a ganarte el pan y coleccionas facturas, preocupaciones y nóminas donde hace tan sólo dos dias coleccionabas  fotos de Take That.

A veces incluso vives vidas que duran tan solo 24 horas. Y estás alli tirada, consciente de la mortalidad de ese instante, de que has llegado, de que quizás nunca jamás seas capaz de sentirte tan feliz. Sabes que con esas 24 horas podrían hacer una película, sabes que con esas 24 horas resistirás el resto de tus días.  Y mueres, a veces de improviso, a veces de forma lenta y torturadora, cuando te subes al bus o cuando bajo la lluvia tienes la última conversación. Y con él se van los besos en el cuello, y hojear el periódico juntos, y parte de tu alma se escapa para simplemente dejarte una lágrima que corre por tus mejillas.

Una lágrima que un día desaparece cuando vuelves a nacer. Cuando la noche termina y comienza un nuevo amanecer, porque no hay oscuridad eterna y queda un largo camino que recorrer . Y sin embargo, cada día un rato mueres, y te quedas ausente pensando en los momentos que nunca tendrás, pensando en como sería si el destino hubiera manejado las cartas de manera diferente. Lloras y mueres, para luego alzar la cabeza y continuar paso a paso, olvidando esas otras existencias que se quedaron en el limbo de las historias que nunca se contarán.