Lucha de gigantes
Tengo poco más de 20 años. No tengo dinero, sólo tenemos una botella de whisky, un piso vacio y unas horas para compartir entre tú y yo. En la alfombra, te miro y sonrío, y hacemos de ese salón, de ese refugio resguardado del frio un paraiso en la tierra. Solo te tengo a ti y este amor que está naciendo. No necesito más para ser feliz, este suelo inhóspito y sus frías paredes me parecen imperturbables y siento que he llegado al lugar donde siempre quise estar. Repartiendo tus besos en cada centímetro de mi anatomía, quisiera que el tiempo se parara. Qué frágiles somos. Y a la vez, cuanto poder emana en dos cuerpos enlazados que se aman sin medida.
Y de fondo. Una lucha de gigantes. Descansa en paz Antonio.